El café: un hobby, un placer, un arte

Desde que he podido, he tomado café convirtiéndose en una de mis bebidas preferidas. Como la gran mayoría, tomaba mis propios cafés en casa con cafeteras de goteo (o filtro) y/o italianas (o de presión). Sin embargo, donde más disfrutaba del café era fuera, en alguna cafetería donde aprovechaba para leer el periódico o hacer vida social. Sin saber muy bien el motivo, notaba que en muchas ocasiones el café estaba delicioso, en ese momento, no bien estaba terminando uno, ya pedía uno adicional. La calidad de los cafés que saboreaba se notaba más cuando visitaba países como Italia o nuestra vecina Portugal. En mi ciudad acabé conociendo donde y quién hacía buen café, aprovechando, siempre que podía, para ir allí a desayunar o después de comer.

Partiendo del hecho de que el café express es el que considero como el verdadero café, en enero de 2004 decidí adentrarme en este mundillo y me compré una cafetera de este estilo para casa. Era un modelo Saeco Via Veneto adquirida en un centro comercial por unos 140 euros. Con esta cafetera, las cosas comenzaron a cambiar: ya no tenía necesidad de ir a un bar a desayunar para saborear un café decente. Y poco a poco fui conociendo los secretos del mundo del express, haciéndome asiduo a las webs especializadas en café (wholelatelove, coffeegeek, coffeekid, …). Lo primero que constaté, es que el café comprado ya molido (específicamente para máquinas expreso) enseguida se degradaba, por no decir que se perdía el aroma y el sabor del recién molido. Solución: compra de un molinillo.

Para cafeteras express es necesario obtener un molido fino y uniforme. Esto sólo se consigue con un molinillo de muelas. Los clásicos, y más económicos, son de aspas y no son válidos para mi objetivo. Después de buscar uno asequible y no muy aparatoso, me decidí , gracias al consejo de un nuevo amigo hecho por internet (Raúl, friki como yo del café), por uno de la marca minimoka, el m250. Este molinillo supuso una inversión de 120 euros. En ese momento mis conocidos comenzaban a no entender mi afición. Se había convertido en un hobby como otro cualquiera y que nadie comprende hasta que esta metido en uno. Había pasado poco más de un año desde que había adquirido la cafetera.

El café recién molido hizo que todo adquiriese una nueva dimensión: los sabores eran distintos y el aroma inunda toda la casa cada vez que preparo uno. La primera consecuencia, de este nuevo empuje, fue el “trucado” de la saeco. Estas cafeteras domésticas vienen con un portafiltros presurizado que permite obtener una espuma en el café un tanto ficticia. Este filtro permite obtener unos resultados decentes sin demasiado conocimiento, pero limitan mucho el desarrollo de habilidades propias. Quité este portafiltro y empezó mi verdadera curva de aprendizaje en el mundo del café express. Al principio, tal y como me advirtió Raúl, mis cafés eran una frustración: sin espuma, quemados, aguados, … De todas formas, con paciencia, la cosa fue mejorando. Empecé a obtener espuma y el sabor mejoró notablemente. Por otra parte, y en paralelo, comencé a interesarme por la obtención de crema en la leche, utilizando el vaporizador (mucha gente sigue usando el microondas para calentar la leche :-b). Pronto, llegó un punto en el que empecé a ver lo que decían en muchos foros: necesidad de un cambio de cafetera.

Cuando compré la saeco nunca pensé que pudiese cambiar de cafetera a no ser que se estropease. Sin embargo, mi investigación siguió y me enamoré de la “princesa” de las cafeteras domésticas, la Miss Silvia de Rancilio, que posiblemente sea una de las mejores cafeteras no profesionales que existen. Con esta cafetera llevo menos de un mes y he visto que aún me queda mucho por recorrer en mis curvas de aprendizaje (del café y de la leche), pero que poco a poco voy mejorando y, desde luego, disfrutando del buen café. Esta cafetera es otro mundo y su calidad es palpable. Si quieres comenzar a “jugar en primera división” debes de meterte en algo serio como esto. Ahora mi presupuesto había subido ¡¡460 euros más!! y cuando comento esto la gente me mira raro😉

No quiero alargarme más en esta entrada, pues sólo quería poner en antecedentes y justificar las entradas que voy a ir incluyendo en este blog, ya que dedicaré algún tiempo a contar cosas interesantes que he aprendido con esta afición y cosas que iré descubriendo. Es un mundo que para los no iniciados será sorprendente y que para los ya enganchados será un recuerdo y espero que un reflejo de experiencias similares.

Me voy a tomar un café …

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2 respuestas a El café: un hobby, un placer, un arte

  1. Jaume dijo:

    Me podrias decir donde comprasye la cafetera Miss Silvia de Rancilio…?

    Gracias

  2. cj dijo:

    Jaume, lamento mucho no poder ayudarte, pues la compré en una tienda italiana hace ya unos cuatro años y, por eso, ya no me acuerdo. Lo que si te puedo decir es que esta tienda la conocí gracias a alguno de los foros de aficionados al café que te puedes encontrar por internet.

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